La reciente rebaja de las tasas de embarque anunciada por el Gobierno, junto a la mayor competencia de líneas aéreas, impulsará la actividad aeroportuaria. Según sostuvo el secretario de la cartera, José Ramón Valente, el principal beneficiario será la clase media chilena.

 Se estima un importante aumento del tráfico de pasajeros que, para el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, significará estar preparado para recibir a 30 millones de personas en el 2020.

En el marco del anuncio del Gobierno respecto a la rebaja de las tasas de embarque y el aumento en la cantidad de viajes que esto supondrá, Sonacol (Sociedad Nacional de Oleoductos) señaló que el nuevo oleoducto proyectado permitirá satisfacer la demanda exponencial de combustible que conlleva el acelerado dinamismo del principal terminal aéreo de Chile.

De hecho, el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, AAMB, consume el 84% del total del kerosene de aviación utilizado en el país, con un alza de tasas promedio en torno a un 4% anual. Esto va de la mano del aumento de pasajeros, que pasó de nueve millones en 2007 a más de 22 millones en 2017. Para el 2020 la cifra se encumbraría por sobre los 30 millones.

Dicho crecimiento se acentuó en los últimos años con la multiplicación de líneas aéreas -particularmente las de bajo costo- en el mercado nacional y con ello,  el mayor acceso al transporte aéreo de todos los chilenos.

Consciente de este fenómeno, la Sociedad Nacional de Oleoductos – que abastece el 90% del combustible de la Región Metropolitana-  viene desarrollando desde hace tres años el proyecto de un nuevo oleoducto que utilizará tecnología de punta para asegurar el abastecimiento de kerosene de aviación, con estándares de seguridad internacionales.

“Estamos conscientes de la importancia estratégica que el aeropuerto tiene para el país y para los chilenos. Por eso hemos venido anticipándonos y trabajando para dar respuesta a la demanda y garantizar el suministro de energía necesario, en línea con las proyecciones de tráfico aéreo y con las políticas de Estado en esta materia”, señaló el gerente general de Sonacol, Roberto Hetz.

La iniciativa –que se encuentra en proceso de evaluación ambiental- incrementará en más de seis veces la capacidad de la actual línea en operación que ya llegó a su límite en diciembre pasado, y que hoy no tiene la capacidad para abastecer los estanques de almacenamiento de combustible del terminal aéreo, construidos en 2017 por la Sociedad de Inversiones de Aviación, SIAV.