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  • La estructura que alberga al terminal aéreo más grande del mundo tiene una superficie de 103 kilómetros cuadrados y todo el combustible de aviación es suministrado a través de un oleoducto.

En septiembre de este año el presidente de China, Xi Jinping, encabezó la inauguración del Aeropuerto Internacional de Beijing-Daxing, emplazado a 46 kilómetros al sur de la capital china. La puesta en marcha de este nuevo aeropuerto aliviará la presión sobre el abarrotado Aeropuerto Internacional de Beijing.

Con una superficie de 103 kilómetros cuadrados, el recientemente inaugurado terminal aéreo se instala como el más grande del mundo. Está diseñado para manejar 72 millones de pasajeros, 20 millones de toneladas de carga y correo, y 620.000 despegues y aterrizajes anuales para el 2025.

Además de su magnitud, destaca su arquitectura futurista en forma de estrella de mar, diseñada por la fallecida arquitecta angloriraquí, Zaha Hadid. Su construcción adoptó conceptos ecológicos y de ahorro de energía, como las 8.000 ventanas en su techo y muchas otras innovaciones tecnológicas.

A fines de julio, y previo a su inauguración, se puso en marcha la operación del oleoducto de 157,5 kilómetros de longitud que abastece a la mega estructura aeroportuaria. Sindicada por la ingeniería como la forma más segura de transportar combustible, el sistema de oleoducto del aeropuerto Internacional de Beijing-Daxing abastecerá 1,7 millones de toneladas de combustible para aviación cada año y en un futuro alcanzará los 2,6 millones de toneladas. Zhang Jingtao, de la Corporación Nacional de Petróleo de China, no descarta que se requiera aumentar el suministro, de acuerdo a lo que informó la agencia de noticias china Xinhua.

Esta mega inversión de infraestructura nos recuerda lo que ocurre en Chile con el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, cuya ampliación demanda una mayor cantidad de combustible de aviación. Para responder esto, la Sociedad Nacional de Oleoductos, Sonacol, presentó su proyecto Nuevo Oleoducto Maipú-AAMB que se encuentra avanzando en el proceso de evaluación de impacto ambiental.

Ambos oleoductos permitirán abastecer de forma segura el combustible para sus respectivos aeropuertos otorgando las condiciones para el desarrollo de este polo productivo; sin embargo, distan en envergadura. En capacidad por ejemplo el oleoducto del aeropuerto chino es casi 6 veces más extenso que el proyecto Nuevo Oleoducto Maipú-AAMB, que contempla unos 23 kilómetros de extensión.  Así mismo la capacidad anual del oleoducto que pasa por Daxing y Beijing es de 1,7 millones de toneladas de combustible para aviación , mientras que la capacidad de de transporte del Nuevo Oleoducto está diseñada para trasladar de 220 a 1.000 m3/hora.