La tendencia mundial en seguridad operacional en los últimos años da cuenta que, considerando todas las formas de transporte de combustibles, los oleoductos se alzan como la alternativa más segura tanto en Norteamérica (Canadá y Estados Unidos) como en Europa. Por esta razón, la mayoría de los proyectos en desarrollo para aumentar la capacidad energética en las principales potencias económicas, están apostando por esta tecnología en desmedro del transporte vía terrestre.

Europa: La accidentalidad en oleoductos mantiene tendencia a la baja desde hace 40 años

La Conservation of Clean Air and Water in Europe (Concawe) es una asociación europea dedicada al estudio del impacto en seguridad, salud y medioambiente en la operación de distribución de combustibles en todo el viejo continente.

Concawe ha recopilado datos sobre incidentes de oleoductos por más de 40 años, cubriendo casi 36.000 km. de tuberías que transportan por Europa más de 700 millones de metros cúbicos por año, de petróleo y otros combustibles.

Uno de sus más recientes reportes indaga en el desempeño de los oleoductos durante el año 2011, haciendo un comparativo con los datos de largo plazo registrados. Ese año se reportaron siete incidentes de derrame, correspondientes a 0,19 derrames por 1.000 km. de línea, por debajo del promedio de cinco años de 0,24, y el promedio de largo plazo de 0,52, que como certifica Concawe, ha ido disminuyendo constantemente a lo largo de los años desde el valor inicial de 1,2 registrado a mediados de los años ´70. El informe destaca que no se registraron incendios, muertes ni lesiones en ninguno de estos incidentes.

El estudio también se enfoca en las causas de estos eventos: un incidente se debió a falla mecánica, dos a fallas operacionales y cuatro estaban relacionados a actividades de terceros, tres de los cuales fueron causados por intentos de robo de combustible. A largo plazo, dice Concawe, la intervención de terceros siguen siendo la principal causa de los incidentes de derrame.

El informe completo, aquí

Canadá: 4,5 veces más probable un accidente vía terrestre que por oleoducto

“Los oleoductos son la forma más segura de transporte de combustibles”, asegura un informe presentado por el Fraser Institute de Vancouver, Canadá, en agosto de 2015, a partir de información pública puesta a disposición por el propio gobierno canadiense. Las principales conclusiones del trabajo establecen que:

  • Hay 4,5 más posibilidades de un accidente de derrame de combustible por vía terrestre (trenes específicamente en el caso de Canadá) que por oleoducto.
  • En el 70% de los casos de derrames por oleoductos, la cantidad derramada no supera el metro cúbico.
  • Apenas el 17% de dichos casos ocurren en el trayecto del oleoducto, es decir, la gran mayoría de los eventuales derrames ocurren dentro de las instalaciones, donde existen protocolos secundarios de contención y minimización del impacto.

El Fraser Institute es un think tank independiente, no ligado a ningún partido político, que enfoca su trabajo a las políticas públicas en todas aquellas áreas que afectan la calidad de vida de los canadienses.

El estudio completo, aquí

EE.UU: En un tercio disminuyeron los accidentes en oleoductos a pesar del considerable aumento de kilómetros de tuberías

A pesar de que en los últimos cinco años los kilómetros de tuberías de oleoductos han aumentado en un 13% en EE.UU., los incidentes de derrames -por sobre los 500 tambores de petróleo-  han disminuido a un tercio.

Por otro lado, los incidentes que potencialmente pudieran afectar a las comunidades y el medio ambiente, fuera de las instalaciones de los operadores, han disminuido en un 55% desde 1999.

Estas son las principales conclusiones de un estudio presentado en agosto de 2016 por el American Petroleum Institute (API), asociación que congrega a múltiples actores de esta industria en los Estados Unidos.

El estudio completo, aquí

Por otra parte, el Manhattan Institute, un centro de estudio sobre políticas públicas del ámbito económico con más de 40 años de historia, elaboró un estudio comparativo entre los casos de derrames de oleoductos y por transporte terrestre, concluyendo, estadísticamente que los oleoductos son más seguros. “La evidencia es clara: transportar combustible vía oleoductos es seguro. Es por cierto más seguro que hacerlo por vía terrestre si se comparan los incidentes, casos de heridos y de fatalidades, aun cuando una importante cantidad de accidentes en la vía terrestre ni siquiera son reportados”, dice el informe.

El estudio completo del Manhattan Institute, aquí