Desde hace 23 años, el combustible que abastece al aeropuerto Arturo Merino Benítez se transporta vía oleoducto desde las plantas de almacenamiento de las compañías distribuidoras en Maipú a través de la central de bombeo de Sonacol ubicada en la calle Cerro Sombrero en la misma comuna.

En los últimos años, la demanda de pasajeros del aeropuerto de Santiago ha registrado un incremento sostenido. El crecimiento que ha experimentado el tráfico aéreo de pasajeros en los últimos seis años en Chile, se duplicó entre 2010 y 2016, pasando de 11 millones de pasajeros, a más de 20 millones, según cifras de la Junta Aeronáutica Civil (JAC).

Durante 2016, y sólo a nivel internacional, se contabilizaron 9.203.482  pasajeros, es decir, 11,5% más en comparación con el 2015; mientras que dentro del territorio nacional viajaron 10.835.958 personas, lo que significó un crecimiento del 9,5% con respecto al 2015.

En 2019, el aeropuerto Arturo Merino Benítez deberá estar preparado para recibir a 30 millones de pasajeros y 50 millones para la década del 30, razón por la cual se encuentra en proceso de ampliación de su infraestructura.

Frente a este escenario, Sonacol elaboró el Proyecto Segunda Línea Oleoducto Maipú-Aeropuerto Arturo Merino Benítez (M-AAMB), que consiste en instalar un oleoducto con mayor capacidad de transporte de combustible de aviación para satisfacer las crecientes proyecciones de demanda del principal terminal aéreo del país.

La Segunda Línea Oleoducto Maipú-Aeropuerto Arturo Merino Benítez representa una alternativa segura y limpia para el transporte de combustible. Durante su operación, los oleoductos no generan impactos ni perturban la cotidianeidad de las comunidades aledañas, debido a que no emite ruidos y no contamina. Este sistema de transporte es totalmente compatible con la vida urbana gracias a la seguridad que ofrece la más alta tecnología en monitoreo y prevención de riesgos de nivel mundial.