Desde hace 23 años, el combustible que abastece al aeropuerto Arturo Merino Benítez se transporta vía oleoducto desde las plantas de almacenamiento de las compañías distribuidoras en Maipú a través de la central de bombeo de Sonacol ubicada en la calle Cerro Sombrero en la misma comuna.

En los últimos años, la demanda de pasajeros del aeropuerto de Santiago ha registrado un incremento sostenido. El crecimiento que ha experimentado el tráfico aéreo de pasajeros en los últimos seis años en Chile, se duplicó entre 2010 y 2016, pasando de 11 millones de pasajeros, a más de 20 millones, según cifras de la Junta Aeronáutica Civil (JAC).

Datos también muestran que en lo que va del año -a agosto 2019-  se han transportado 17.753.045 personas, lo que implica un crecimiento acumulado de 10,9% en comparación a igual período de 2018,

El  tráfico aéreodel principal terminal aéreo del país se proyecta siempre al alza. Y se ve favorecido en gran medida por el aumento de los vuelos domésticos y la consolidación de las rutas interegionales que permiten el transporte entre regiones, sin pasar por Santiago. El trafico de vuelo internacionales también crece de forma moderada, pero constante. En termino generales, la política de «cielos abiertos» que impulsa nuestro país ha permitido el   ingreso de nuevos operadores, el aumento de la competencia y una mayor oferta para los pasajeros.

Mientras se evidencia la necesidad de contar con mayor infraestructura por el creciente aumento de pasajeros, también se hace fundamental contar con una mayor capacidad de abastecimiento de combustible.

Frente a este escenario, Sonacol elaboró el Proyecto Segunda Línea Oleoducto Maipú-Aeropuerto Arturo Merino Benítez (M-AAMB), que consiste en instalar un oleoducto con mayor capacidad de transporte de combustible de aviación para satisfacer las crecientes proyecciones de demanda del principal terminal aéreo del país. Actualmente el kerosene de aviación  requerido adicionalmente está siendo suministrado a través de camiones de carga que diariamente transportan el combustible por la ruta 68. La puesta en marcha del nuevo oleoducto brindará una total seguridad en sus procedimientos de transporte a la vez que aportará a descongestionar la ruta 68, sacando de circulación al menos 8  camiones de carga.

La Segunda Línea Oleoducto Maipú-Aeropuerto Arturo Merino Benítez representa una alternativa segura y limpia para el transporte de combustible. Durante su operación, los oleoductos no generan impactos ni perturban la cotidianeidad de las comunidades aledañas, debido a que no emite ruidos y no contamina. Este sistema de transporte es totalmente compatible con la vida urbana gracias a la seguridad que ofrece la más alta tecnología en monitoreo y prevención de riesgos de nivel mundial.