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Santiago, 28.11.2019.- Ante las amenazas que han recibido dirigentes de las juntas de vecinos de El Abrazo, que participaron en mesas de diálogo en el marco del proyecto Nuevo Oleoducto Maipú – Aeropuerto Arturo Merino Benítez, Sonacol declara:

1. La empresa manifiesta su más categórico rechazo frente a la violencia ejercida por quiénes, escondidos tras el anonimato, hostigan a estos vecinos y sus familias -incluso en su integridad física- por medio de rayados públicos, llamadas telefónicas y campañas de desprestigio en redes sociales.

2. Las acusaciones de las que han sido víctimas faltan a la verdad. Los dirigentes que se sentaron a conversar con Sonacol, jamás han recibido ningún aporte económico, como falsamente los amedrentadores señalan.

3. El diálogo iniciado por la compañía se enmarcó en los seis principios que promueve la Unidad de Participación y Diálogo Social del Ministerio de Energía, para una relación transparente y respetuosa entre empresas y comunidades. Estos son: Inclusión; Desarrollo local; Transparencia; Planificación conjunta; Incidencia; Oportunidad y pertinencia, pilares que han permitido generar vínculos basados en la honestidad, confianza y bien común.

4. Para dar garantías del cumplimiento de estos valores, se firmó un acuerdo inicial que establecía el marco de funcionamiento de las mesas de trabajo y que explícitamente descartaba la utilización de las firmas de los vecinos en favor de la empresa, así como la entrega de dinero o beneficios individuales a sus participantes. Esto fue resguardado por el Ministerio de Energía y documentado en las actas de las reuniones que se incorporaron al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto.

5. Para conformar las mesas, Sonacol hizo un llamado abierto a todas las comunidades aledañas al trazado del nuevo oleoducto.

6. Valoramos los acuerdos con aquellas villas que participaron en El Abrazo, y todo el proceso en el que cada junta de vecinos elaboró proyectos para mejorar áreas de uso comunitario.

7. La zona rural de Pudahuel también se sumó a este diálogo y gracias a ello, tenemos la satisfacción de estar contribuyendo a esta comunidad, que hasta ahora ha estado excluida del desarrollo urbano.

8. Muchos de los que hoy se oponen y señalan que no han sido convocados, declinaron esa invitación.

9. Entendemos que cada uno tiene el derecho de defender sus ideales y convicciones, no obstante, este no puede ser ejercido mediante amenazas y agresiones a quienes piensan distinto. Sobre todo, en el delicado momento que vivimos como sociedad.

Lea el acuerdo aquí